Masaje Yoni y Lingam
Yoni es una palabra de origen sánscrito, usuda para referirse al sexo femenino y que puede traducirse como “lugar sagrado”. Para los tántricos, la vagina es vista como un sitio sagrado y de amor.
El masaje Yoni es mucho más que la búsqueda del placer genital para la mujer. Es crear un espacio de relajación y distensión para ella. Es la sublimación absoluta en un tiempo y un espacio, elevandola a un estado superior, donde la mente, el cuerpo y el espiritu alcanzan las cotas más altas. La mujer entrará, con este masaje, si es utilizado correctamente, en un estado como de trance y sentirá grandisimo placer.
La palabra sánscrita para el órgano sexual masculino es Lingam y se traduce como "Vara de Luz". En el Tantra, o Sexualidad Sagrada, el Lingam es respetuosamente visto y honrado como una "Vara de Luz" que canaliza placer y energía. Es aquello que ilumina nuestra existencia en caso de canalizar correctamente su energía.
El orgasmo y la eyaculación no es la meta del masaje Lingam, aunque puede ser bienvenido. La meta es masajear y acariciar el lingam, incluyendo los testículos, perineo y "Punto Sagrado" (próstata), permitiendo al hombre sentir una forma de placer a la que puede no estar acostumbrado y así entrar en capas de su mente jamás exploradas.
Los hombres necesitan aprender a relajarse y recibir. Tener un papel algo más pasivo y receptivo en su vida. El condicionamiento sexual tradicional tiene al hombre prisionero con la idea del rendimiento en toda actividad sexual. Esto le lleva al sentimiento de labor y obligación en su actividad sexual, eliminado en muchisimos casos el placer y la posivilidad de la unión mística con su pareja y el absoluto. El masaje del Lingam permite al hombre experimentar este lado más suave, pasivo y receptivo y experimientar placer desde una perspectiva no clàsica.

